11 enero, 2017

Seré yo...

Podés dormir en paz con mi desvelo taciturno, perdido en ecos de palabras dichas mil veces, y mil veces las libero al viento para que sepas que en cualquier distancia, en cualquier dirección, en cualquier momento, resonarán contra tus muros, haciendo añicos esos fantasmas blasfemos que invaden tu soledad más árida.

Palabras que provocan un alud de sudor frío en tu piel, haciéndonos saber que no está escrito el camino que elegimos, que no está dicha la última palabra hasta tanto claudiquemos ante tanta pasión, al punto que nos cueste reconocernos entre las sábanas amordazando nuestros cuerpos...

Quien se diga pecador por haberte pensado arrebatando tu cuerpo y tus ganas de amar, quien se vanaglorie de haber reconocido el color intenso de tu mirada innundada en lágrimas cuando tu alma clamaba por salir a respirar, quien se vista de gala para recibirte cada mañana de cada día agradeciendo por haber compartido una noche más y haber cuidado de tus sueños...

Esa persona, seré yo.