07 abril, 2016

Considero...

Desde que te elegií, innumerables sensaciones tuvieron su definición acertada dentro de mis primitivos conocimientos mundanos.
Desde que supe poder demostrarte ese potencial encerrado en nuestras mentes atocigadas de realidades oscuras y sin futuro, aprendí que el soñar no es para cualquiera.
Se necesita valor y entereza para darse cuenta y aceptar, para creer y luchar, para animarse a sentir y disfrutar...
Y el tiempo pasó, y nos dijimos cosas, nos deseamos tanta felicidad que era poco creible que sucediera.
Y ¿sabés qué?... las cosas suceden.
¿Por qué?... bueno, eso el tiempo lo justificará.
Así como da cuenta de todo cuanto nos traspasa de lado a lado cada vez que resumimos en risas el tiempo que nació desde conocernos.
Así como los sinsabores que se sienten cuando nos damos vuelta y no nos vemos, esa incertidumbre instantánea que se percibe cuando escuchás el silencio de mis mañanas.
Entonces los acertijos y encrucijadas nos colman la razón, nos hacen revisar todo aquello que hicimos nuestro, todos los momentos que supimos hacer especiales. Y las preguntas vuelven a retumbar en momentos quebrados, en espacios sin tiempo, en llantos sin lágrimas.
¿Te lo preguntaste sinceramente?
¿Creés saber lo que queres?
¿Sabrás si en realidad tenes eso que tanto necesitas?
¿Te darás cuenta de haberlo logrado?
Mi respuesta a todos esos, tus interrogantes, es siempre un sí.
Porque sé que puedo contenerte cuando te invade la desolación, sé que logro llegar a tu alma cuando necesitas abrazar.
Sé que puedo entenderte cuando tus momentos están hechos de injusticias, sé que hablar tu idioma te es escencial cuando no tenés palabras para decir, cuando la congoja aprieta tu garganta hasta quitarte el aire.
Sé que soy capaz de retener cada una de tus lágrimas, entibiarlas, purificarlas, sanarlas y devolvértelas como agua de manantial en las orillas de tus desiertos.
Mirame, escuchame, sonreí conmigo, tené la misma sensación de abrigo, cuando te cobijo en tus noches.
Soñame a tu lado, confiame tu más oscuro secreto y te darás cuenta sutilmente, que la respuesta correcta era un sí.

01 abril, 2016

Miles de maneras...

Cierto es que a veces uno sin querer cae en una cierta incoherencia. ..
Intentaré explicarlo con ciertos ejemplos...
Miles de veces me adjudicaba el encanto que sentía al mencionarte en letras, frases, estrofas y textos de cualquier índole.
Y en contrapunto, la imposibilidad de no verte como quisiera, se traduce en provocaciones innecesarias.
Ridícula mente que se jacta por rebalsar de ideas llenas de creatividad y arranques de pasión, y resulta ser que no puede enfocarse en  todo eso para regalarte la sensación de haber encontrado al fin algo hermoso de vivir.
Miles de veces procesé toda la información de tu mirada quedando casi exhausto por asimilar cada impulso que atrapaba en mi pecho.
Miles de actos que hablan de mi auténtica sinceridad al sonreirte, tratando de enseñarte mi mejor idioma, ese que carece de palabras,  que abunda en caricias, que adolece de temores, que presume de incontrolable cuando te siento cerca de mí.
Miles de caricias forjadas en mi inconsciente,  puestas en escena por mi cuerpo, llevadas a cabo por cada centímetro de piel que lograba llegar a vos, trémula,  fría de sudor infantil, segura de mi condición de hombre que quiere tenerte.
Miles de momentos, días,  lluvias y soles,  hierbas frescas que pisamos juntos en alguna mañana...
Miles de asombros,  descubrimientos,  intrigas, emociones mutuas que nos regalamos una y otra vez, cuando nos miramos y a nuestro alrededor se desvanece la realidad,  se esfuman las dudas, se fortalece el alma, se cree en alguien, se sienten presencias místicas,  se iluminan sueños,  nos llamamos amor.
Miles de pasos dimos,  muchos de ellos a diferentes ritmos, muchos de ellos algo tambaleantes, muchos de esos pude seguir, muchos pude acompañar,  a muchos de ellos les quise mostrar otros senderos... y me siguieron.
Si nos preguntan cómo se siente todo eso, qué significa todo eso, dónde se encuentra todo eso; la respuesta mejor te la regalo cuando tomo tu mano y la apoyo en mi corazón...
Una de las pocas cosas palpables que puedo mostrarte para hacerte saber lo que significa amarte.