Y sí.. no tengo ni miedo, ni vergüenza ni reparo en decir lo que siento; me potencia, me enloquece saber que cuando leas mis líneas quieras saber qué más hay detrás de eso... y la respuesta es simple, directa y monstruosamente auténtica, como lo son mis ganas de vos desde mi mente hasta cada milímetro de piel que puedas descubrir.
Mi respuesta es un te amo con los ojos explotados de emoción y ternura, esa que hasta casi te hace llorar de placer al sentir que estás ahí cada vez que te busco con mi mirada...
Esa que te obliga a tragar y desatar el nudo en tu garganta cuando las palabras pelean por ver cuál va a ser la primera en alcanzar tu corazón...
Soy feliz a tu lado, me provocas cosas que no puedo identificar fácilmente, me dejas sin habla en los momentos más intensos y eso me incita a la pasión, vuelco toda esa inercia mental hacia tu cara, aferrándome a tus mejillas y como en las películas, en cámara ultra lenta, me detengo antes de llegar a tus labios, sintiendo su calor, humedeciéndolos con mi boca y amortiguando en su suavidad cada sentimiento que pueda demostrarte.
Y me incorporo alzando tu cara con mis manos, penetrando con mi lengua hasta no encontrar espacio alguno que no pueda bañar con mi saliva y mezclándose con tu sabor a miel, recibiéndonos en un beso.
Podré ser muy literal o extremadamente descrptivo en cada relato, pero es la forma que tengo de revivirte cuando tu ausencia me quita el aire...
Así y todo, jamás llegaré a poner en palabras lo que se deduce en cada mirada, en cada saludo cuasi adolescente, en cada intención irresponsable llena de desvergüenza, inconsciencia y promiscuidad...
No sé si sepas lo que significa poder amarte como lo hago, lo que significa hablarte como te hablo, mirarte como te miro... siempre al límite de la provocación, y sé que puedo hacerlo porque sabes leerme como si fueran tus propias letras.
08 septiembre, 2015
Respuestas del alma
19 agosto, 2015
Si tu fueras...
... y si tomaras mi aliento como la brisa que mece tus prados, serías tú la única flor capaz de creer en mis tormentas, haciéndolas un juego para tus pétalos dibujados en tus manos...
Si tan solo ellos desplegaran en mis ojos su esplendor, entonces querría ser tu sol plasmado en mis ojos y así contemplarte en el exquisito conjuro de color y perfume...
Si te alimentaras de mi rocío hecho lágrimas, mi emoción duraría una eternidad humedeciendo tus raíces, tu crecer y tu desborde colmarían mi jardín de arena y piedra...
Mi hierba está pronta a recibir tus pies frescos y suaves, haciendo liviano tu andar, creyéndolos espigas de oro por cuidar tu sendero...
Entre sueño y fantasías, te dibujo en mis paredes de cielo, rodeándote de aire, dejándote ser.
Mi instinto primero, colmado de savia y madera, recrea tu esencia al hacerse vida e ilusión en cada beso, cada mirada es el resplandor que enerva y enaltece mi ingenio desmedido por hacerte mujer.
Mis palabras son solo pausas en tu respirar, y te doy con ellas otro motivo más para que creas en mi corazón.
Si es así amarte, entonces me complace hacerlo de esta, mi humilde manera de mostrarlo.
15 agosto, 2015
Mi mente en vos
Que poder misterioso encierra nuestra mente, tanto que capaz de sentir cosas tan disímiles en un segundo...
Trocar amabilidad y hostilidad con tan solo una actitud, alegría y tristeza con una desilusión, emoción e impotencia con una palabra, plenitud y vacío con una mirada, paz e ira con sólo un desengaño...
Entonces mi razón arraigada a sinsabores se confunde en un tifón de emociones sin lograr encausar su instinto, sin poder canalizar esos impulsos que no sabe bien de dónde provienen, doblegar sus murallas ante complacencias que creía extintas...
Entonces, dejé pasar el tiempo sin encontrar luces claras, sin poder abrir puertas... hasta que la energía a punto de estallar te hace enfocar en algo que suponias tan lejano y utópico...
Y formas borrosas comienzan a dibujarse primero en mi retina, estímulos logran envolver mis sentidos, destellos comienzan a darme calor...
Entonces aprendí a traducir sonidos extraños para mí, logré percibir presencias a mi alrededor...
Y casi sin poder creerlo, un día estuvo tu cuerpo a lado del mío, dándose calor, intercambiando poderes mágicos...
Y empecé a sentirte, empecé a creer que las ilusiones no son algo tan propias de los cuentos de hadas, porque te toco y pienso que sos mi princesa, envuelta en las envestiduras de mi piel, arropada en mis brazos, complacida por mis gestos...
Elegir amarte y adentrarme en tu vida era mi elixir en las noches frías y faltas de vos... cuando mis hombros se hundían en camas ajenas recibiendote cuando necesitabas calor.
Asi perdí noción de texturas y sabores cuando descubri todo lo maravilloso encerrado detras de tus ojos... esos que me apasiona contemplar innundados de lágrimas cuando nos reímos a medida que nos amamos, esos que se hacen mínimos cuando el sol los baña con su luz, esos que enmarcan tus emociones y se hacen cómplices cuando acaricio tu pelo lleno de brillo como un trigal en tardes de primavera.
Entonces tomé tus manos, pude besarlas, pude sentirlas, pude conocer la pasión encerrada en ellas.
Esas que dibujaron tantos bosquejos de sexo y amor en mi espalda, esas que muchas veces rodearon mis mejillas para hacerlas sentir queridas...
Hace tiempo que te amo, hace tiempo que te deseo, hace tiempo que te sueño en mi vida...
Haberte conocido fue una ilusión y la hicimos realidad...
Te amo, y ere aquella hermosa princesa en mi cuento de hadas.
12 julio, 2015
Estarás bien...
Ese alguien, tiene el alma confiscada en tus dominios, en tu poder para hacerlo tuyo, en tu sonrisa para regalarle luz, en tus ojos para enseñarle lo que te gusta ver.
Ese alguien está enamorado de vos, tan simple y profundo como eso, tan estricto y extenso a la vez, auténtico y de bien, pasional, atento a tus movimientos, incondicional cuando gritás por paz.
Acá estoy, a tu lado, sosteniendo en un abrazo calido todo lo que tengas para compartir conmigo, desde tus mañanas hasta tus noches.
Llamame por mi nombre y hace que resuene como un mantra, que te haga bien, que te haga vos, que invente un nosotros...
Con vos quiero tener las ganas, con vos quiero poder hacerte ver tus días de otra manera, con vos quiero tus días, aprender a amarte es mi experiencia extrema para sentir que nos sentimos.