08 septiembre, 2015

Respuestas del alma

Y sí.. no tengo ni miedo, ni vergüenza ni reparo en decir lo que siento;  me potencia, me enloquece saber que cuando leas mis líneas quieras saber qué más hay detrás de eso... y la respuesta es simple, directa y monstruosamente auténtica,  como lo son mis ganas de vos desde mi mente hasta cada milímetro de piel que puedas descubrir.
Mi respuesta es un te amo con los ojos explotados de emoción y ternura,  esa que hasta casi te hace llorar de placer al sentir que estás ahí cada vez que te busco con mi mirada...
Esa que te obliga a tragar y desatar el nudo en tu garganta cuando las palabras pelean por ver cuál va a ser la primera en alcanzar tu corazón...
Soy feliz a tu lado,  me provocas cosas que no puedo identificar fácilmente,  me dejas sin habla en los momentos más intensos y eso me incita a la pasión,  vuelco toda esa inercia mental hacia tu cara, aferrándome a tus mejillas y como en las películas, en cámara ultra lenta, me detengo antes de llegar a tus labios, sintiendo su calor, humedeciéndolos con mi boca y amortiguando en su suavidad cada sentimiento que pueda demostrarte.
Y me incorporo alzando tu cara con mis manos, penetrando con mi lengua hasta no encontrar espacio alguno que no pueda bañar con mi saliva y mezclándose con tu sabor a miel,  recibiéndonos en un beso.
Podré ser muy literal o extremadamente descrptivo en cada relato, pero es la forma que tengo de revivirte cuando tu ausencia me quita el aire...
Así y todo, jamás llegaré a poner en palabras lo que se deduce en cada mirada, en cada saludo cuasi adolescente, en cada intención irresponsable llena de desvergüenza,  inconsciencia y promiscuidad...
No sé si sepas lo que significa poder amarte como lo hago, lo que significa hablarte como te hablo, mirarte como te miro... siempre al límite de la provocación, y sé que puedo hacerlo porque sabes leerme como si fueran tus propias letras.

19 agosto, 2015

Si tu fueras...

... y si tomaras mi aliento como la brisa que mece tus prados,  serías tú la única flor capaz de creer en mis tormentas, haciéndolas un juego para tus pétalos dibujados en tus manos...
Si tan solo ellos desplegaran en mis ojos su esplendor, entonces querría ser tu sol plasmado en mis ojos y así contemplarte en el exquisito conjuro de color y perfume...
Si te alimentaras de mi rocío hecho lágrimas, mi emoción duraría una eternidad humedeciendo tus raíces, tu crecer y tu desborde colmarían mi jardín de arena y piedra...
Mi hierba está pronta a recibir tus pies frescos y suaves, haciendo liviano tu andar, creyéndolos espigas de oro por cuidar tu sendero...
Entre sueño y fantasías,  te dibujo en mis paredes de cielo, rodeándote de aire, dejándote ser.
Mi instinto primero, colmado de savia y madera, recrea tu esencia al hacerse vida e ilusión en cada beso, cada mirada es el resplandor que enerva y enaltece mi ingenio desmedido por hacerte mujer.
Mis palabras son solo pausas en tu respirar, y te doy con ellas otro motivo más para que creas en mi corazón.
Si es así amarte, entonces me complace hacerlo de esta, mi humilde manera de mostrarlo.

15 agosto, 2015

Mi mente en vos

Que poder misterioso encierra nuestra mente, tanto que capaz de sentir cosas tan disímiles en un segundo...
Trocar amabilidad y hostilidad con tan solo una actitud, alegría y tristeza con una desilusión,  emoción e impotencia con una palabra, plenitud y vacío con una mirada, paz e ira con sólo un desengaño...
Entonces mi razón arraigada a sinsabores se confunde en un tifón de emociones sin lograr encausar su instinto, sin poder canalizar esos impulsos que no sabe bien de dónde provienen, doblegar sus murallas ante complacencias que creía extintas...
Entonces, dejé pasar el tiempo sin encontrar luces claras, sin poder abrir puertas... hasta que la energía a punto de estallar te hace enfocar en algo que suponias tan lejano y utópico...
Y formas borrosas comienzan a dibujarse primero en mi retina, estímulos logran envolver mis sentidos, destellos comienzan a darme calor...
Entonces aprendí a traducir sonidos extraños para mí,  logré percibir presencias a mi alrededor...
Y casi sin poder creerlo, un día estuvo tu cuerpo a lado del mío,  dándose calor, intercambiando poderes mágicos...
Y empecé a sentirte, empecé a creer que las ilusiones no son algo tan propias de los cuentos de hadas,  porque te toco y pienso que sos mi princesa, envuelta en las envestiduras de mi piel, arropada en mis brazos, complacida por mis gestos...
Elegir amarte y adentrarme en tu vida era mi elixir en las noches frías y faltas de vos... cuando mis hombros se hundían en camas ajenas recibiendote cuando necesitabas calor.
Asi perdí noción de texturas y sabores cuando descubri todo lo maravilloso encerrado detras de tus ojos... esos que me apasiona contemplar innundados de lágrimas cuando nos reímos a medida que nos amamos, esos que se hacen mínimos cuando el sol los baña con su luz, esos que enmarcan tus emociones y se hacen cómplices cuando acaricio tu pelo lleno de brillo como un trigal en tardes de primavera.
Entonces tomé tus manos, pude besarlas, pude sentirlas, pude conocer la pasión encerrada en ellas.
Esas que dibujaron tantos bosquejos de sexo y amor en mi espalda,  esas que muchas veces rodearon mis mejillas para hacerlas sentir queridas...
Hace tiempo que te amo, hace tiempo que te deseo, hace tiempo que te sueño en mi vida...
Haberte conocido fue una ilusión y la hicimos realidad...
Te amo, y ere aquella hermosa princesa en mi cuento de hadas.

12 julio, 2015

Estarás bien...

Seguramente estarás bien. .. y sabés por qué?  Porque sencillamente a tu lado hay alguien que sabe lo que sentís con solo mirarte, alguien que es el principal sospechoso del atentado a tus días grises haciéndolos añicos con un simple beso, alguien que cuando mirás hacia atrás en la calle, te sorprende con una mirada que se traduce en un "Sí,  te miro para que me mires y estés conmigo...", alguien que en un día de lluvia te cubre con su abrigo y comparte cada gota que los moja, alguien que te cierra los párpados cuando nota tu rostro preocupado y relaja tu piel con sus manos, alguien que es capaz de recorrer tus manos con las suyas y encontrar el camino a tu estremecimiento, alguien que bajo tu espalda te regala su intimidad en su estado más noble haciendo que te entregues sin vacilaciones,  alguien que en tu sexo encuentra la excusa perfecta para pecar de atrevido y explotar tus ansias de ser amada...

Ese alguien, tiene el alma confiscada en tus dominios, en tu poder para hacerlo tuyo, en tu sonrisa para regalarle luz, en tus ojos para enseñarle lo que te gusta ver.
Ese alguien está enamorado de vos, tan simple y profundo como eso, tan estricto y extenso a la vez, auténtico y de bien, pasional, atento a tus movimientos, incondicional cuando gritás por paz.
Acá estoy, a tu lado, sosteniendo en un abrazo calido todo lo que tengas para compartir conmigo, desde tus mañanas hasta tus noches.

Llamame por mi nombre y hace que resuene como un mantra, que te haga bien, que te haga vos, que invente un nosotros...
Con vos quiero tener las ganas, con vos quiero poder hacerte ver tus días de otra manera, con vos quiero tus días,  aprender a amarte es mi experiencia extrema para sentir que nos sentimos.

11 julio, 2015

Alucinaciones



Qué necesidad de esperar tanto, pero tanto tiempo,  esperando que?
Acaso la divina providencia ilumine mi mente haciendome expeler palabras y palabras que solo reflejan lo que veo todos y cada uno de los días al momento de tenerte, sentirte, oirte, verte...
No será acaso una espera en vano? Si sé que cada vez me cuesta más retenerlas rebotando en mi garganta, esperando el momento propicio para inundarte con ellas... cierto es tambien que quiero inventar cualquier momento y excusa para hacerlo.
Entonces, ¿será justo hacer esperar a tus ojos de cielo para leer tamaña muestra de mi intención?
¿Será apropiado acorralar mi pecho contra mis paredes de hierro, de esas que solo se derriten cuando sospechan que estas próxima a mi?
La respuesta es no, ni justo ni apropiado... como sí lo son los deseos que me provocás cuando nuestros espacios personales se confunden como en un choque entre galaxias, confundiendo sus energias, fuerzas, luces...
Y así vemos como la realidad que conocemos se tiñe de un sabor extraño, y lo que creíamos racional se vuelve utópico, lo que imaginamos imposible está ahí, al alcance de nuestra mano.
Pero, ¿qué sucede entonces?
Cerrás los ojos y percibis olores, formas y sonidos de otros tiempos, otras creencias, otros ideales, otros anhelos.
Como caballeros idealizando a su dama perfecta, imaginando conquistarla con sus armaduras impregnadas de sangre de otros hombres que las poseyeron en lujuriosos y alcoholizados lugares sordidos.
Esas armaduras que hablan por sí solas de su bravura, que explican las pasiones que los llevan a cometer actos tan despiadados como enoblecedores bajo su acotada ambición de piel fémina, suave y aromada de jazmines.
Quizas remontemos nuestra imaginacion a tiempos anteriores a la propia humanización de las costumbres, donde lo primitivo y animal estaba a flor de piel, donde sólo se valían,  los hombres, de su instinto y su suerte para conquistar su presa, más de una vez con forma de hembra lejana.

Imaginacion y poder encerrado en algo tan pequeño como mi mente, poderes inmanejables cuando se antepone ante mi una mujer como vos, que puede despertar todo aquello oculto en nuestro escondrijos oscuros y pasionales, obligandome a imaginar y crear mundos donde esa mujer tiene pertenencia, se identifica, siente, confía, cree en cada una de las fantasías que regalo.

Así como cuando flotas en el mar y después de horas de dejar tu cuerpo a la deriva, te queda esa sensación alucinógena de seguir flotando y sintiendo tu cuerpo desarticulado, a merced de los pensamientos de tu hombre. Sin siquiera poder identificar lo real de lo surrealista, agudizando tu sensibilidad al máximo para hacerle conocer a tu cuerpo nuevas reacciones ante los estimulos que genero con mis palabras.

Poderte llevar de la mano con tus ojos entrecerrados, confiando en mí como un lazarillo, cuidándote, sabiendo que lo mejor que puedo hacer por vos es tenerte conmigo y ahogar tus gritos en mis oidos.
Y así los deseos se van sucediendo uno tras otro, sin darme tiempo para asimilar el anterior y enontrarme de golpe con el siguiente, desafiandome al límite, haciendome tomar actitudes espontáneas e instintivas, quieriendo conocer de antemano tus reacciones para poder disfrutarlas al instante. Como en una película donde sos protagonista y sabés el libreto de memoria para darme un desenlace soñado, con tu cuerpo como escenario, me invitas a improvisar sobre nuestra tentación más básica.
Me llevas con tus diálogos y puestas en escena hacia mi propio desenfreno, imaginando correr detrás tuyo, tratando de alcanzarte y caernos sobre arena tibia que al tocar tu piel, nos vuelca a una realidad bien conocida por nosotros: nuestra piel.

Piel, no en el sentido estricto y físico de la palabra, nuestra piel que habla de como nos aceptamos, nos permitimos, nos jugamos, nos regocijamos entre miradas, ideas que poco tienen que ver con el mundo conocido. Obviamente, entramos en tu mundo... y en él, nadie sabe que me depara el destino.

Recuerdos



...y aun recuerdo tus ojos enrojecidos de pasión, alcohol y éxtasis, acompañando a tu cuerpo casi desvanecido amalgamándose con el agua caliente, sostenido por mis brazos exhaustos, y entre balbuceos y palabras que querían colmar el silencio, me pediste que te amara nuevamente, sin saber siquiera como terminaría la próxima avalancha de placer que tibiamente atrapo con mis manos desde el centro mismo de tu ser...

Así quedo, describiendo un momento etéreo entre un hombre y una mujer que quisieron agotar toda instancia, toda forma posible a la hora de amarse.

Tus confesiones de ducha, tus palabras erotizantes, tu gesto al llenar mi boca con más vino, tu incitación a más... fueron detonantes para hacer de vos la mujer que quiero que sientas.
Excusa perfecta para olvidarse en sueños y nacer dentro de irrealidades agitadas,  deseos que nunca deberían ser olvidados o relegados,  me ocuparé para hacerlos morir y nacer una y otra vez.
Ese será mi deseo eterno, hasta que explotemos de saciedad y nos regocijemos en esos minutos en que solo estás vos, en que solo estoy yo, sin ropas, sin palabras, sin piel que hayamos olvidado besar.

Caricias del ayer



Elogiaria cada sombra que proyectas en mi cuerpo, cada vez que me iluminas con tus ojos, sin saber bien, entre penumbras y destellos, como lidiar contra ellas y hacerlas mías para que me acompañen en las noches cuando a mi lado no estás.
Ser vigía de tu respiración tratando de absorber cada bocanada afrodisíaca que esparcís sobre mis almohadas despues de hacerte encontrar tu placer más intenso, ese mismo que reacciona en tu voz diciéndome "basta amor...", sin sospechar siquiera que solo estás avivando la hoguera de mis manos.
Manos que intentaron darte tanto placer como sosiego,  tanto confianza como irresponsabilidad,  tanto dulzura como adrenalina... esas mismas que, tímidas,  buscaron tocarte en cuanta oportunidad haya existido,  las mismas que prometieron hacerte sentir de una manera única lo íntimo que puedas imaginar... esas que en tu piel han dejado su rastro imperceptible pero más que suficiente para saber donde reanudar el próximo encuentro...
Encontrame con cualquier pretexto,  bajo cualquier duda, ante tu peor miedo,  sobre tu mayor felicidad, ante tu fantasma más temido.
Allí me tendrás y me dirás con tus ojos que de tu cuerpo disponga y lo haga mío como solo yo sé hacerlo, como solo yo puedo comprenderlo, donde solo yo seré quien lo tenga.

Rimas Baratas



Ya he descrito con palabras extremas cada parte de tu ser,
y  sabiendo que tu belleza
me deslumbra por doquier,
me inclino ante tu grandeza, 
y no por parecer anonadado
remito a hechos de la ciencia, 
y es que un beso robado,
se transforma en toda una experiencia,
y, si aun no lo han notado
apelen a mi inconsciencia,
ahora les explico como lo he logrado.

Según cuenta la historia,
hubo un hombre casi extinto y sediento,
que revivió en su sombría memoria
la verdadera pasión disuelta en el viento,
sin entregarse ni dormir en su gloria,
sabes bien que no miento,
jamás habré de cantar victoria,
hasta no recibir de ti, el enamoramiento.

Cosa furtiva la cuestión del corazón,
hasta el alma necesita del llanto a veces
sin siquiera entender la razón
del porqué mi voz enmudece.
Y me hace parecer chiquito
al son de tus besos que me enaltecen,
aunque parezca delito,
en mis silencio adormece
tu miedo y tu grito.

Asi fluimos liberados,
entre la gente que nos revela con asombro,
las verdades que nos han endulzado,
ya nada hay bajo escombros,
para quien no te haya disfrutado.