Ya he descrito con palabras extremas cada parte de tu ser,
y sabiendo que tu belleza
me deslumbra por doquier,
me inclino ante tu grandeza,
y no por parecer anonadado
remito a hechos de
la ciencia,
y es que un beso robado,
se transforma en toda
una experiencia,
y, si aun no lo han notado
apelen a mi inconsciencia,
ahora les explico como lo
he logrado.
Según cuenta la historia,
hubo un hombre casi extinto y sediento,
que revivió en su sombría memoria
la verdadera pasión disuelta en el viento,
sin entregarse ni dormir en su gloria,
sabes bien que no miento,
jamás habré de cantar
victoria,
hasta no recibir de ti,
el enamoramiento.
Cosa furtiva la cuestión
del corazón,
hasta el alma necesita
del llanto a veces
sin siquiera entender
la razón
del porqué mi voz enmudece.
Y me hace parecer chiquito
al son de tus besos que me enaltecen,
aunque parezca delito,
en mis silencio adormece
tu miedo y tu grito.
Asi fluimos liberados,
entre la gente que nos revela con asombro,
las verdades que nos han endulzado,
ya nada hay bajo escombros,
para quien no te haya disfrutado.