14 marzo, 2016

Ira y Oscuridad



Y me dan ganas de olvidarme de todo.
Hasta creo que no nos decimos lo que nos decimos... Todo parece un sueño
Como cuando te cuesta distinguir formas y luces. Parece que nada es tangible...
Y mi bronca radica en no saber qué hacer con eso. Y de pronto me encuentro con ganas de vomitar sensaciones y nada es justificativo para eso... Ni siquiera siento tener la capacidad de transformar esta sensación en algo provechoso.

Tanta fuerza que creo tener se traduce en una mordida de labios interna que te sacude y no te deja pensar.
Y la precariedad de la razón,  tan limitada a veces por falsas verdades,  nos hace tergiversar lo más íntimo, nos crea desidia en cada pensamiento hasta hartarte buscando razones sin contenido.
¿Será esta la necesidad de limpiarse y dejar de sentirse embarrado y atascado? ¿Será que siempre hay algo que rescatar...? o sólo será un placebo para no afrontar con el coraje necesario cada embate de la vida...

No puedo gritar, ni desquitarme con nadie,  no puedo estar agazapado para dar pelea, en cambio sólo tengo palabras que parecen sonaran adecuadas en un momento de catarsis...
Y con eso me quedo, con eso concilio mi oscuridad, con eso creo remendar mi mente de una laceración más...

Descargas emocionales, descargas llenas de ira negligente que atenta directamente contra quien me acompaña hoy por hoy...
Redención es lo que adolece en este tiempo, misericordia en el actuar, compasión en cada bocanada de aire que llena mis pulmones...
Creencias banales,  impetuosas, sádicas, incoherentes y colmadas de angustia, creer lo peor viviendo lo mejor que haya pasado desde que recuerdo... 
¿Cómo procesar esa ambigüedad de criterios y aceptar el que corresponde...?

¿Qué son entonces las palabras tibias en las noches frías que nos hablamos de amor? ¿Qué son las caricias pétreas sobre la piel, si las cicatrices jamás desaparecerán...?
Pensar en eso me aliena, me lleva hacia atrás, me empuja bajo tierra y lo gracioso resulta, que en cuestión de un segundo, tragas tu saliva ácida y todo parece teñirse del color que tu alma necesita.
El secreto es saber quien es capaz de crear esos matices exactos para ti...

Hay un lugar para vos.